Metroid Samus Returns

Originalmente lanzado en 1991, Metroid II se convirtió en uno de los juegos menos queridos de la saga. 26 años después, Nintendo en colaboración con MercurySteam anunciaron que se estaba trabajando en un remake para el mismo. El hype se elevó por las nubes debido a todos los años que los jugadores llevaban esperando por un nuevo juego de Metroid (que no cuenta Federation Force), tanto que incluso inició un movimiento llamado #OperationSamusReturns que intentaba demostrar la importancia que tenía la saga para todos esos jugadores. Cabe mencionar, que este mismo juego ya había recibido un remake no oficial hace un año, por un argentino llamado Milton Guasti en el que trabajó durante 10 años. Por obvias razones, nada más ser publicado este fan-remake fue persuadido por Nintendo para dejar de distribuirlo. Finalmente el día ha llegado y podremos volver a vivir la aventura de Samus en el planeta SR388 donde ocurre uno de los hechos clave para la saga Metroid.

La última vida

Hará un par de años me enfrenté al castillo de Drácula una vez más, esta vez en Castlevania: Circle of the Moon, un juego para la Game Boy Advance que sigue la aventura de los Belmont en su misión de matar a Drácula de una vez por todas. Sin embargo, no creo que sea necesario explicar cómo funciona la saga conocida por su estilo Metroidvania, y tampoco es en lo que quiero centrarme. En realidad, todas esas líneas llenas de explicaciones innecesarias son como introducción al verdadero punto de todo esto: la derrota.

ARMS | Global Testpunch

Nintendo ha aprendido cómo abordar una nueva IP gracias a Splatoon. Muestra de ello es lo que está haciendo con ARMS, juego desarrollado para Switch donde 2 o más jugadores se enfrentan en una batalla que recuerda a Punch-Out con un twist bastante curioso. Desde toda la publicidad que quiere darle en cada uno de los Direct en los que se ha podido hablar de él, hasta ahora con el Global Testpunch, demo del juego que, al igual que el Global Testfire de Splatoon (1 y 2), te deja probar a determinadas horas de determinados días lo que viene siendo el mayor y principal atractivo del juego: El modo online. Este viernes y sábado, tuve la oportunidad de probar un poco lo que quiere hacer Nintendo con ARMS, encontrándome con un juego divertido y bastante más profundo de lo que puede parecer en un primer vistazo.

¿Mira ha desaparecido?

Muchas dudas quedaron en el aire con la presentación de Switch este 12 de enero. He visto todo tipo de comentarios: sobre la duración de la batería, quejas porque dijeron "irule" en vez de "jairal" en el doblaje latino de Zelda: Breath of the Wild, preocupación sobre el parecido de Sonic 2006 y Super Mario Oddissey, inconformidad por el precio de salida de la nueva consola y que no venga con algún juego incluido. Pero hay algo que todavía no he visto, tal vez por no buscar en el sitio adecuado, y me preocupa de sobremanera. ¿Es que nadie más se preocupa por el cambio de diseño de personajes de Xenoblade 2?

Pokémon Luna

Hace 3 años que conocimos Kalos y 2 que revisitamos Hoenn. Ahora, Pokémon regresa con toda una nueva región esperando ser descubierta, Alola forma parte de la séptima generación de los juegos de Pokémon, con nuevos personajes, nuevas mecánicas y nuevos Pokémon que capturar. Pokémon Sol y Luna toman los nombres de estos dos astros para presentarte, de la forma que siempre suele hacer, una nueva historia que contar al lado de los Pokémon.

Kingsglaive: Final Fantasy XV

Aproximadamente hace unos 10 años se anunció el desarrollo de Final Fantasy Versus XIII. Relacionado a Final Fantasy XIII y Final Fantasy Type-0, junto a la compilación Fabula Nova Crystallis: Final Fantasy. Sin embargo, con el paso de los años y los cambios de director, el juego fue atrasándose y terminó cambiando de nombre a Final Fantasy XV anunciado para este año, perdiendo la relación que tenía tanto con XIII como con Type-0. Ahora, con ya una fecha de lanzamiento establecida, Square Enix nos muestra Kingsglaive, una historia paralela que complementa un poco más el universo de Final Fantasy XV.

Expectativa y realidad

En estos momentos me encuentro en una odisea, mi misión es llegar a Pokémon Luna sin saber nada del juego. Parece imposible regresar a esos viejos tiempos en los que la única forma de enterarte sobre los nuevos juegos era en revistas especializadas o uno que otro programa en la TV. El Internet conectó el mundo y ahora lo que ocurre a medio mundo de distancia lo sabemos de inmediato. Y eso obstaculiza mi objetivo, pero mi determinación es tal que he dejado de seguir a todas las cuentas relacionadas a noticias de videojuegos desde el Direct del 26 de febrero anunciando estas dos nuevas ediciones de Pokémon. También dejé de seguir a la cuenta oficial de Pokémon tanto de América como de Japón, y el mismo caso con las cuentas de Nintendo de Japón, América y Latinoamérica. Siempre que veo alguna noticia que contenga en el título algo sobre Sol/Luna, directamente cierro la página sin leer nada. Claro, aun con toda esta determinación se vuelve una tarea imposible de cumplir y no he podido evitar develarme las identidades de los legendarios mascotas Solgaleo y Lunala, así como de los iniciales de esta ocasión, alguna información sobre un tal Entrenamiento Extremo (o algo parecido) o rumores de que no habría gimnasios en la nueva región cuyo nombre desconozco, pero que por el mapa mostrado en las ediciones metálicas parece ser alguna especie de archipiélago. Día a día trato de no comerme ningún spoiler sobre el juego, simplemente porque quiero tener el placer de descubrirlo por mí mismo. ¿Es algo tan difícil de entender?

El tiempo como moneda de pago

Últimamente me encuentro en un gran dilema gamer. Por un lado quiero terminar de farmear en Yu-Gi-Oh! Forbidden Memories para poder vencer a Seto3, pero también necesito farmear un poco en Breath of Fire y Super Mario RPG que los enemigos ya me están alcanzando en fuerza, pero también quiero completar los desafíos del Super Smash Bros. for Wii U, pero sin dejar de jugar Bayonetta y conseguir el trofeo de Platino en todos los capítulos. Eso sin olvidar las tareas de universidad, las horas que tengo que estar en la oficina "trabajando" (como en estos momentos, curiosamente) y el avance en los libros que escribo. Las horas del día se están quedando cortas para todos los pendientes que quiero sacar y es cuando me doy cuenta que ya no poseo el tiempo que antes tenía, cuando no tenía para comprar demasiados videojuegos. Y esto es algo por lo que todo gamer pasa en algún momento de su vida.

La monotonía de la competición

Este fin de semana se celebró el Torneo Mundial de Pokémon en su edición 2016, que englobaba desde los videojuegos de la saga principal (VGC), el juego de cartas coleccionables (TCG) y el reciente juego de peleas Pokkén Tournament para Wii U. Cientos, por no aventurarme a decir miles, de jugadores de todo el mundo se reunieron en San Francisco para batirse en batallas emocionantes y orarle a Arceus para que su Rayo Hielo congele a ese Pokémon que podría derrotar a su equipo entero de otra forma. En esta ocasión, el torneo se celebró a puertas cerradas, es decir, sólo los participantes y sus acompañantes pudieron entrar al recinto para contemplar la fiereza de tales desafíos, probablemente debido al problema que surgió el año pasado con el par de personas que planeaban entrar con armas a matar a los jugadores. Y como todo fan de Pokémon, y gracias a las horas sin nada que hacer que tengo en la oficina, pude darme tiempo de ver al menos el primer día de competiciones del torneo. ¿Y qué fue lo que me encontré? Decir que me sorprendí sería mentira, puesto que los combates estaban llenos de lo que esperaba: Primal Kyogre, Primal Groudon, Mega Rayquaza, Xerneas, Slowbro, Mega Kangaskhan, Mega Venusaur, Bronzong, Cresselia, Smeargle; cada equipo Pokémon tenía al menos 3 de los anteriormente mencionados Pokémon. ¿Y el TCG? Bueno, decir que lo miré mucho también sería engañarlos, pero de las veces que lo vi siempre hubo una baraja Marcha Nocturna en uno de los dos lados enfrentados —aún aplaudo a aquel japonés con su baraja de M Audino EX—. Todo esto me hizo recordar los viejos tiempos en los que jugaba Yu-Gi-Oh! y también por qué lo dejé: el 80% de los duelos que se disputaban tenían una baraja Dragon Ruler o una SpellBook.